
La lista de 2011 de Ángel Gómez Aparicio: casi en exclusiva, comentada y con - obvia decirlo - altísimo nivel.
Esta es simplemente la lista de los discos de 2011 que me gustaría tener/guardar/volver a escuchar siempre que quiera, ya me despierten la admiración, la identificación, me produzcan sorpresa o productiva incomprensión, o me hagan abandonarme a su belleza, sea esta intelectual o sensual. No dudo del valor del Birds songs de Joe Lovano, por poner un ejemplo, pero sé que voy a encontrar en él, y me falta esa pérdida de equilibrio, ese perderse aunque sea momentáneamente en algo que no es uno mismo, que tiene lo que es grande. O, mejor, más grande que grande. Es lo que se queda con uno. Quizás sea esta mi más clara declaración sobre la estética que gobierna esta lista.
Me he quedado en alrededor de 190 discos editados este año - ha habido alguno q no he dejado de escuchar muchos meses (Craig Taborn es el caso más significativo)-. No soy capaz de dar un orden para ella, o mejor aún, confiar en uno: una con un orden alfabético me resulta tan convencional como para significar tan poco como el caos - aunque produce confianza-. Un orden cronológico daría idea de la durabilidad de las impresiones... esta tiene un orden aproximativo, que es tan variable como el tiempo pero tan holgado como para sentirme cómodo:
Craig Taborn - Avenging Angel (ECM). Este es el disco que más me he puesto este año. Me pasma y desconcierta. Es el resultado de un músico que ha escuchado y digerido mucho y tiene por tanto cientos de puntos de referencia, de un músico que concibe el piano como una maquina de hacer música y que no tiene virtuosismo sino pianismos. Se encierra 2 días en un estudio y sin preconcepciones sale este disco improvisado, que apunta en muchas direcciones, que admite muchas pieles y formas muy distintas; un músico libre. Un disco que cada vez que se pone desata una nueva batería de preguntas.
Peter Evans 5tet - Ghosts - Evans produce discos tan abracadabrantes que nublan el sentido crítico. Ghost posee poderío instrumental a manos de unos políglotas que pueden con todo, despierta discusiones teóricas sin necesidad de proponerlas (¿future jazz/steam punk bop?), y sobre todo hay un convencimiento, un lanzarse, que provoca el entusiasmo. Su pianista, un hallazgo.
Miles Davis: The Bootleg Series Vol 1. Live in Europe 1967 (Sony Legacy). Si la música de Ornette Coleman fue descrita como la vanguardia eterna, no cabe duda que la del 2º quinteto de Miles debería serlo como la del afilado perpetuo. Hay discos editados este año – y contables entre los mejores -, como The Talented Mr Pelt de Jeremy Pelt o el exultante Snuck In de David Weiss ‘ Point of Departure que siguen bebiendo de su coalescencia de sus voces. Unas grabaciones en su etapa final no pueden ser sino consumidas con adicción – ya lo eran las hace no mucho editadas grabaciones de su gira japonesa con Sam Rivers - : Shorter resulta cada vez más fragmentario, cada vez más enigmático, el espacio armónico que se le permite a Hancock es cada vez más estrecho y le fuerza a lanzar respuestas gradualmente más extrañas, el detonador que es Tony Williams precipita cambios sin parar, Carter milagrosamente sabe estar donde todos van a caer y Davis está en una voz magnífica: agresiva, llena de recursos, sin reticencias. Esta música sigue siendo de conducción peligrosa, siempre al borde del vuelco, siempre buscando a donde ir. Un reguero de keroseno ardiente. Las imágenes, impagables: nadie del grupo intercambia una mirada. Los oídos guían.
Fred Hersch- Somebody else's song but mine (Venus) - el haber sido editado en un sello japonés juega en su contra, sencillamente una de las muestras más exquisitas, vivas, sabias y sabrosas de lo que es tocar en trío a estas alturas del desarrollo del jazz - eso que los anglófilos llaman state of the art- . Una sabiduría que se extiende hasta la elección de un programa variado y programado en el cd para conseguir un arco de tensión perfecto.
John Escreet - The Age We Live In (Mythology), este año hay discos que reverdecen el jazz rock de los 70, como los de Donny McCaslin, Rudresh Mahanthappa o Carlo de Rosa, todos discos fortísimos ... para mi ninguno supera a este en ese toque maníaco y sobrecomplicado que el genero buscaba. Hay además composiciones de valía (Escreet no aburre), un Wayne Krantz de quilates, un entendimiento grupal de impacto y una flexibilidad superior a los antes citados, que, con la excepción de Rudresh, tienden a sonar amazacotados./ la oposición de manos de Escreet crea material muy tendo y Exception to the Rule (Criss Cross) es un disco parejo - y no tengo corazón para elegir (aunque últimamente me incline + por este 2º)-. En él se nota más que Escreet es seguidor de Andrew Hill y alumno de Dave Binney, aunque con estética totalmente propia. Binney quema en este disco, a veces da la impresión de estar escuchando a Steve Coleman. El tema título, un tour de force.
Dave Binney: Greylean Epicener (Mythology)/ Barefooted Town (Criss Cross). No deja de ser curioso que la situación de Escreet refleje la de su mentor Binney. Su disco en su sello es una declaración de principios, su apuesta por un disco mayor y cuece un álbum lleno de interés, impresionante pero por momentos indigesto. Se relaja en Criss Cross y sale un trabajo redondo, con grandes melodías, sin presión, con su característico método de composición (temas hímnicos llenos de vericuetos) y un toque de alto nivel por parte de Dan Weiss (puff, qué maravilla es escucharle), Akinmusire y el líder. El primero es muy valorable y no se parece a nada en el panorama actua;, el segundo es más amigable y es imposible no canturrear Dignity o la maravillosa The Edge of Seasons (perderse estos temas es quedarse más pobres).
BB & C The Veil (Cryptogramophone) - Una improvisación continua en los que Berne, Black y Cline pasan del jazz al metal pasando por el impro, sombras funk y el rock. Dividido en digeribles piezas, las hay, como Rescue Her que alcanzan el fundido. Cline es el héroe pero ¿dónde no lo es? Cline fue el guitarrista de los 1ºs CDs de Berne, Black, el batera de sus Bloodcount, se conocen alrededor de Berne. Si crees que Berne está con su alto en inferioridad de condiciones, sus frases recortadas, su trabajo sobre motivos en ciclos, su impulso, deshacen murallas. Esto es una impro bien vehiculada.
Miguel Zenón - Alma Adentro (Marsalis music). Uno escucha Incomprendido y se deshace. Zenón quiere sonar en este disco de canciones portorriqueñas como un crooner y en este tema de bobby capó emboba. Los arreglos de maderas de Guillermo klein son fantasmales o ligeros y breves como una brisa. Quizás algo desigual pero sigo pensando que Zenón es un genio, y creo que está haciendo más por el jazz actual que muchos nombres más sonados. ¿qué se puede decir de alguien que une en su toque la escuela francesa de saxo, Parker, Coltrane y Steve Coleman? ¿ qué se puede decir de alguien que une en sus piezas lo folclórico, las matemáticas y los sistemas y que todo suene fluido? Y el entendimiento de su banda es otra cosa a años luz de lo habitual. Zenón tiene el don de la claridad y si sus otros discos, en particular los primeros suenan seriotes y demasiado concernidos consigo mismos, aquí hay algo de humor.
Ambrose Akinmosure - When the heart emerges glistening (Blue Note). Desconfía de los títulos portentosos... no, aquí cuadra, el corazón sí emerge reluciente en él. Un disco curativo, movido por una necesidad de ponerlo en circulación, claro, accesible sin dejar de ser exigente en el toque, sobre todo grupal. uno se siente mejor cuando termina de escucharlo, en un sitio, en un mundo mejor, la razón? Akinmusire no deja de contar historias nobles con nobleza y humildad,
Las reediciones son muy claras
- Bill Dixon: Intents & Purposes ( Phonograph International)
- Julius Hemphill: Dogon A D ( Phonograph International)
- Marion Brown – Geechee Recollections –Sweet Earth Flying (Impulse)
-Heiner Stadler – Tribute to Bird and Monk (Labor Records)
Unos cuantos que podrían ocupar el lugar del 13º
Wadada Leo Smith’s Organic - Heart’s Reflection (Cuneiform) , largo y con un casting sobredimensionado pero con temas muy buenos y un soberbio Shannon Jackson.
Medeski, Scofield, Martin and Wood – In case the World changes its Mind (¿un placer culpable?), me lo pongo y ¡groove!
Rudresh Mahanthappa - Samadhi (ACT), poderoso como pocos, empatado con el Rez Abassi, me producen algo muy parecido. El piano de Vijai en el 2º me hace a veces preferirlo.
Tim Berne - Insomnia (Clean feed) No tiene mucho sentido explicar que necesito un par de Bernes al año (este he tenido 3)
Adam Cruz - Milestone (Sunnyside) ¡ Qué solos se marca Chris Potter!
New Zion Trio Fight against Babylon (Veal) Hear I Jah, es uno de los temas que más he puesto este año: adictivamente trippy. Esto es dub jazz de verdad. Saft lidera con finesse, pero es detrás, en el departamento rítmico con Grenadier y Santiago donde ocurren las cosas.
SIDE A: New Margin (Clean Feed). Un año sin disco de Vandermark no es año. Kafka on Flight de la Resonance Ensemble sería el más obvio candidato. Para mi es este en virtud al formidable invasivo pianismo de Havaard Viik (igualmente arrollador en el Here Comes Everybody de Atomic, disco de excelente inicio pero que se va apagando), el trabajo de barítono de Vandermark y la percusión viva y de colores distintos a lo q normalmente oímos con Vandermark, de la mano de Chad Taylor. Muy buenas composiciones también. Llámese esta una elección ideológica si se quiere.
Stephan Crump & Steve Lehman: Kaleidoscope & Collage (Intakt) Conectabilidad parece ser el motto de esta sesión, breve, 30 y pocos minutos: 2 temas en los q piezas cortas van ensamblándose en una proliferación de toques, recursos, estructuras de gran riqueza. Crump y Lehman, alumnos de Braxton y Moran, dan una muestra excepcional de qué es hacer música juntos a base de oído, respuesta y capacidad arquitectónica. No pienses que es pobre por ser sólo alto y contrabajo, aquí hay tanto comprimido en pocos minutos como en cds dobles.
David Weiss Point of Departure- Snuck Out! (Sunnyside) Esto no es simplemente cójanse los mejores elementos de los 60 en proporciones adecuadas y caliéntese hasta llegar a temperatura de fisión. Hay aquí una vida, un arrojo, una química de equipo y un sentido del repertorio como algo a abrir y abrir que engancha, y mucho. Si Snuck In era muy bueno, este llega a la excelencia. Ni un momento baja la llama, y Justin brown, JD Allen y Nir Felder están tremendos. Puede decirse que todo viene del 5teto de miles, de acuerdo, pero ¡qué ardor!
Orrin Evans- Captain Black Big Band (Posi Tone). Me gustan las big bands cuando son vociferantes hasta lo tempestuoso, hambrientas hasta ser capaces de engullir todo y con un swing que fuerce a la rendición incondicional. Esta lo tiene, y veo que hay mucho en ella de continuidad con la de Charles Tolliver. Su versión de The Art of War es demoledora. Evans ha editado otro disco este año, Freedom (posi tone), al mismo nivel que este, un disco más mainstream, de proporciones perfectas, un disco de muchas escuchas también.
Pandelis Karayorgis 5tet - System of 5 (Hat Hut) Un grupazo injustamente pasado por alto. Karayorgis es un individualista absoluto que parece venir de Tristano pero no del todo. Su banda es un vendaval que toca muy fuerte en este disco. Su trombonista es buenísimo.
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